lunes, 16 de mayo de 2016

Máscaras femeninas

Chiwasu!

Por el momento voy un poco regular con mi propósito de leer doce libros en este 2016 (no tengo tanto tiempo como creía), pero hoy os traigo la reseña del tercero que he leído hasta el momento (el primero del año cuya trama tiene relación con la cultura japonesa).

Título: Máscaras femeninas
Autor: Fumiko Enchi
Editorial: Alianza Editorial, S.A., 2012


Tal y como podéis leer sobre estas líneas, se trata de 'Máscaras femeninas', de Fumiko Enchi. Esta autora, nacida en 1905, es una de las escritoras japonesas más importantes de la segunda mitad del siglo XX, e incluso fue nombrada miembro de la Academia de las Artes en 1986 (aunque murió poco después). También obtuvo diversos premios en reconocimiento a su carrera, entre los que destacan tres premios Junichiro Tanizaki y un galardón Noma, el más prestigioso de Japón en cuanto a literatura.

'Máscaras femeninas' es un libro muy cortito, de unas 120 páginas, que narra la historia de tres mujeres y dos hombres, ambientada en los años 70. Mieko Toganoo es una mujer que ha dedicado toda su vida al estudio de la poesía y la composición lírica, aunque ha quedado profundamente marcada por el mal trato que recibía de su marido y la pérdida de su hijo, poco después de que éste se casara con Yasuko Toganoo. Resentida con los hombres, Mieko utiliza la influencia que tiene sobre Yasuko para manipular a los dos pretendientes de esta, Tsuneo Ibuki (un hombre casado y padre de una hija) y Mikame (un solterón pendenciero), demostrando lo peligrosa que puede ser una mujer que piensa cumplir sus deseos a toda costa.

Este libro me ha dejado mal sabor de boca. No sé si intencionadamente o no, la autora ha logrado que me repugne el ambiente social que se respira en el libro. No sé si de ser yo un hombre en vez de una mujer, la apreciación hubiera sido la misma, pero hay tal machismo (ya sé que la sociedad japonesa es machista, pero en el libro lo muestra muy descarnado) que resulta repulsivo. En más de una ocasión se menosprecia a la mujer y se la tacha de "furcia" sin un motivo real (todos los juicios de valor provienen de los hombres, las mujeres no opinan); la responsabilidad del adúltero se minimiza y se culpa de lo ocurrido a la hija y a la esposa que son "impedimentos" para alcanzar lo que uno quiere, se cosifica a las mujeres (incluso entre ellas, con toda naturalidad), etc.

Máscara Ryo no Onna
Reconozco que en ocasiones me veía obligada a dejar de leer un rato porque me molestaba la continua condena hacia las actitudes de la mujer, merecida o no. Puede que el hecho de que las descripciones de éstas sean presentadas en boca o mente de los hombres, como si los personajes femeninos no tuviesen ideas propias, responda a una finalidad narrativa; tal vez los personajes masculinos sólo aprecian la contemplación de las 'máscaras femeninas' sin entender lo que subyace detrás, entendiendo que son más un objeto parte de una representación para ellos que seres humanos independientes. Puedo comprender este recurso literario, pero aún así me disgusta.

Pero no todo iba a ser malo, claro. La narración es exquisita y hay pasajes que resultan tan bellos y evocadores que uno se siente transportado a otra época, a otro lugar. Aún con breves pinceladas, muy líricas, Fumiko Enchi logra que el lector se enamore de los paisajes de Japón y de su sensibilidad estética; su estilo es muy fluido y se lee con facilidad.

Máscara Musakami
Precisamente uno de los motivos que me impulsó a comprar este libro fue el peso que en la trama tienen algunas de las tradiciones japonesas, como las leyendas de posesiones de espíritus, el lirismo y sobre todo, el teatro Noh. De hecho, de ahí viene el título de la novela, 'Máscaras femeninas'. Cada una de las tres partes en que está dividida la historia recibe el nombre de una de las máscaras femeninas utilizadas en este tipo de representaciones, cuya imagen representa fielmente lo que sucede en el capítulo al que da nombre.

Las máscaras a las que recurre la autora para engarzar su narración son la Ryo no Onna (una mujer espíritu, demacrada a causa de cuanto ha padecido en el infierno budista debido a sus pasiones), la Masukami (una joven desquiciada) y la Fukai (una mujer de mediana edad, melancólica por la pérdida de un ser querido). Cada una de estas puede vincularse a uno de los personajes femeninos principales y a su historia.

A pesar de que ha sido una lectura interesante en muchos aspectos, la historia en sí me ha resultado muy desagradable, por mucho que se pueda considerar una fiel representación de una sociedad en un momento histórico concreto, o del pensamiento de las mujeres en un ambiente determinado.